
Llevó un labrador su yunta de bueyes al abrevadero.
Caminaba cerca un lobo hambriento en busca de comida.
El lobo encontró el arado y empezó a lamer los bordes del yugo, y enseguida y sin darse cuenta terminó por meter su cabeza adentro. Agitándose como mejor podía para soltarse, arrastraba el arado a lo largo del surco.
Al regresar el labrador, y viéndolo así, le dijo:
- ¡Ah, lobo ladrón, qué felicidad si fuera cierto que renunciaste a tu oficio y te has unido a trabajar honradamente la tierra!
MORALEJA: Broma o ironía. A veces los malvados parecen actuar bien, pero su naturaleza siempre los delata.
VALOR ALENTADO: El sentido del humor para encarar el mal.
Fuente: Fábulas Ejemplares De Esopo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada